La enfermedad de las encías es una infección crónica que va destruyendo el tejido y el hueso que sujetan los dientes. En su fase inicial, la gingivitis, es reversible con tratamiento. Cuando progresa a periodontitis, el hueso que se ha perdido ya no vuelve por sí solo. Casi nunca duele hasta que está avanzada, y ese silencio es justo lo que la vuelve peligrosa.
El asunto ha vuelto a la actualidad por un trabajo de Penn Dental Medicine, la facultad de odontología de la Universidad de Pensilvania, publicado en la revista Journal of Dental Research. Su equipo probó la quercetina, un flavonoide presente en muchos alimentos de origen vegetal, sobre células de encía expuestas a bacterias periodontales y sobre ratones envejecidos. El compuesto redujo los marcadores de senescencia celular, la inflamación y la pérdida de hueso. Todavía no se ha probado en personas. Mientras eso llega, en la Clínica Dental Dra. Olga Cabezuelo tratamos la enfermedad de las encías con lo que hoy tiene respaldo clínico: periodoncia, control de la placa bacteriana y seguimiento en consulta, en nuestras sedes de Priego de Córdoba y Moriles.
Lo esencial
- La enfermedad de las encías es una infección bacteriana de los tejidos que sostienen el diente. Mientras se queda en gingivitis, se revierte. Si llega a periodontitis, el hueso perdido ya no se recupera solo.
- Señales para estar atento: sangrado al cepillarse, encías rojas o retraídas, mal aliento que no se va, algún diente que se mueve.
- Lo de la quercetina está en fase de laboratorio (cultivos celulares y ratones envejecidos, según el equipo de Penn Dental Medicine) y no hay todavía ensayo clínico en personas.
- Lo que sí funciona hoy es la periodoncia.
Qué es la enfermedad de las encías y por qué avanza en silencio

Todo empieza con la placa bacteriana, esa película blanda que se forma sobre el diente a las pocas horas del cepillado. Si no se retira, se mineraliza y se convierte en sarro, que ya no sale con el cepillo. Ahí las bacterias quedan protegidas y la encía responde inflamándose. Esa inflamación mantenida es la enfermedad de las encías.
El problema es que el cuerpo no avisa con dolor. Avisa con sangre, y sangrar al cepillarse se acaba dando por normal cuando ocurre todos los días. No lo es. Conviene tener clara la diferencia entre placa y sarro, porque la primera se controla en casa y el segundo solo se retira en la clínica.
Tampoco es un problema raro. Según el Informe sobre la situación mundial de la salud bucodental que publicó la Organización Mundial de la Salud en 2022, las enfermedades periodontales graves afectan a cerca de mil millones de personas en todo el mundo.
Seis señales que conviene no dejar pasar
Cualquiera de estas seis señales justifica pedir una valoración, aunque no haya dolor. Ninguna sirve por sí sola para diagnosticar nada, eso se hace en consulta, pero todas apuntan en la misma dirección.
- Sangrado al cepillarse o al usar el hilo. Es el aviso más temprano y el que más se normaliza. Una encía sana no sangra.
- Encías rojas, brillantes o hinchadas. El color sano tiende al rosa pálido y la textura recuerda a la piel de una naranja.
- Retracción: el diente parece más largo porque la encía se ha retirado y deja la raíz al aire.
- Mal aliento persistente, del que no se va con enjuague ni con chicle. Viene de los compuestos que liberan las bacterias alojadas bajo la encía.
- Sensibilidad al frío o al calor en el cuello del diente (la parte que la encía dejaba cubierta).
- Movilidad o cambio en la mordida. Un diente que se mueve o que ya no encaja igual indica que el soporte de hueso está comprometido. Aquí el aviso es urgente.
Hay un séptimo factor que no se ve pero pesa mucho: el tabaco, que enmascara el sangrado y empeora el pronóstico. Si quieres repasar la rutina diaria, tenemos una guía sobre cómo cuidar las encías en casa.
Gingivitis y periodontitis: en qué se diferencian
La gingivitis afecta solo a la encía y se revierte, mientras que la periodontitis daña también el hueso y ese daño es permanente. De todas las distinciones del tema, esta es la que más pesa en el pronóstico, así que merece la pena verla lado a lado.
| Aspecto | Gingivitis | Periodontitis |
|---|---|---|
| Tejidos afectados | Solo la encía | Encía, ligamento y hueso |
| ¿Es reversible? | Sí, con tratamiento e higiene | El hueso perdido no se recupera solo |
| Señal típica | Sangrado e inflamación | Retracción, movilidad, bolsas periodontales |
| Enfoque habitual | Higiene profesional y control de placa | Periodoncia y seguimiento a largo plazo |
La frontera entre una y otra no la marca el dolor, la marca la exploración. Por eso una limpieza dental profesional es también un momento de diagnóstico: al retirar el sarro se ve el estado real de la encía.
Qué aporta la investigación con quercetina
La quercetina es un flavonoide de origen vegetal que, en el estudio de Penn Dental Medicine, redujo la inflamación y la pérdida de hueso en modelos de laboratorio. El equipo trabajó con células de encía expuestas a bacterias asociadas a la periodontitis y con ratones envejecidos, y publicó los hallazgos en Journal of Dental Research.
El mecanismo que exploran tiene que ver con el envejecimiento celular. Con la edad, algunas células dejan de dividirse pero no mueren, y siguen emitiendo señales inflamatorias. A eso se le llama senescencia celular. La quercetina reducía esos marcadores y, con ellos, la destrucción de hueso alrededor del diente.
Ahora la parte incómoda. Un resultado en ratones no es un tratamiento. El propio equipo señala que su siguiente paso es poner en marcha un ensayo clínico en fase inicial, y hasta que ese ensayo exista y se publique, la quercetina no sustituye a la periodoncia. Tomar suplementos por cuenta propia tampoco. Aquí no hay atajo.
Cómo abordamos la enfermedad de las encías en consulta
El tratamiento de la enfermedad de las encías se apoya en tres pilares: diagnóstico, eliminación del depósito bacteriano bajo la encía y mantenimiento en el tiempo. El primer paso es una valoración periodontal para saber en qué punto está cada caso, porque no todos los pacientes parten del mismo sitio.
En nuestras clínicas contamos con radiodiagnóstico 3D CBCT/TAC y con odontología digital mediante escáner intraoral, que nos ayudan en el diagnóstico y en la planificación de los tratamientos. Después, la periodoncia se ocupa de retirar la placa y el sarro de donde el cepillo no alcanza. Si ya se han perdido dientes, entramos en el terreno de la implantología avanzada, siempre partiendo de unas encías sanas.
Las encías tampoco están aisladas del resto del cuerpo. La relación entre la diabetes y las encías funciona en las dos direcciones, y controlar una ayuda a controlar la otra. Por ese motivo la revisión dental periódica sigue siendo la vía más sencilla de detectar la enfermedad de las encías mientras todavía es gingivitis.
Llevamos más de veinte años de trayectoria y en la sede de Priego de Córdoba trabaja un equipo de varias especialistas tituladas. Cada boca necesita su propia valoración en consulta, y eso no cambia por muchos avances que se publiquen.
Preguntas frecuentes sobre la enfermedad de las encías
¿Se puede curar la enfermedad de las encías?
La gingivitis sí se revierte por completo con tratamiento e higiene adecuada. La periodontitis se controla y se estabiliza, aunque el hueso que ya se ha perdido no se regenera por sí solo. Cuanto antes se detecte, más tejido queda por conservar. Ahí está la diferencia entre acudir al primer sangrado o esperar a que un diente empiece a bailar.
¿Cuánto tarda en aparecer la enfermedad de las encías?
La inflamación de la encía puede aparecer en pocos días si se acumula placa sin retirar. Pasar de gingivitis a periodontitis lleva mucho más, meses o años, y depende de factores como el tabaco, la genética, la diabetes o el estrés. No hay un plazo único, aunque la fase inicial suele ofrecer una ventana de oportunidad amplia.
¿Sirve el enjuague bucal para tratar las encías inflamadas?
Un enjuague puede ayudar como apoyo puntual, pero no sustituye a la retirada mecánica de la placa y el sarro. Ningún líquido llega al depósito bacteriano adherido bajo la encía. Usarlo como único remedio suele conseguir que el aliento mejore mientras el problema de fondo avanza en silencio.
¿Puedo ponerme implantes si tengo periodontitis?
Primero hay que estabilizar la enfermedad de las encías y solo después valorar los implantes. Colocar un implante sobre un terreno con infección activa compromete el resultado a medio plazo. La secuencia habitual es tratar la periodontitis, comprobar que las encías responden y entonces planificar la reposición de los dientes ausentes. Cada caso requiere valoración en consulta.
Si llevas tiempo viendo sangre en el cepillo y lo has ido dejando pasar, ese es el momento exacto en el que la enfermedad de las encías todavía se trata bien. Pide tu valoración en nuestra consulta de Priego de Córdoba o de Moriles y lo vemos con calma.















